domingo, 29 de septiembre de 2013

¿Qué harías si el amor de tu vida vuelve luego de 23 años mirándote a los ojos?


Esta es una verdadera historia de amor de dos artista, Marina Abramovic y Ulay, una serbia y un alemán.


Todo empezó como un amor a primera vista y por muchos años juntos ambos se potenciaron creativamente en el enfoque de sus obras cuyo tema principal abarcaba lo humano.

Al percibir que su relación llegaba a su fin, decidieron hacer una última obra juntos llamada "Los Amantes" que consistía en caminar por separado en los extremos de la Gran Muralla China para finalmente encontrarse, abrazarse y despedirse para siempre.

23 años después, Marina presentó en el MoMA su muestra "El Artista está Presente" que consistía en mirar por 1 minuto y en absoluto silencio a todo aquel que se sentara frente a ella.

Resulta una obra interesante y a la vez monótona tener frente a ti a 1, 5, 10, 50 personas... hasta que el siguiente resulta ser el amor de tu vida que hace 23 años dejaste ir, a quien nunca más volviste a ver y que ahora frente a ti y solo por 60 segundos, lo tienes mirándote a los ojos y sin poderle hablar...

Esto fue lo que pasó:





Cuando el amor y el tiempo se van de paseo y un día vuelven a coincidir.








domingo, 11 de marzo de 2012

La noche en que logré bajar la Luna del cielo


Ayer por la noche, en una sesión de lectura nocturna, me distraje un rato mirando la Luna que tenía sobre mi cabeza y una taza de té que tenía a mis pies.

Mi ligera miopía no me dejaba ver la Luna nítidamente sin lentes, así que busqué la forma de poder apreciarla y tenerla mucho más cerca.

Fue en ese momento en que la Luna y mi taza de té se encontraron en un viaje en línea recta que cruzó todo el cielo, bajando a la Tierra, quedándose por un buen rato en la taza y dándome la oportunidad de tener la Luna casi casi en mis manos todo el tiempo que quisiera. Y así fue.


sábado, 3 de marzo de 2012

Los microsegundos de la vida que pasan desapercibidos

El mundo gira tan deprisa y los días pasan tan rápido que algunos momentos esenciales que vivimos, detalles, pasan desapercibidos, pero que aunque no nos demos cuenta llenan de vida nuestra existencia y aunque no los veamos, están ahí.

Es necesario ampliar la mirada para prestar atención a esos detalles. Pueden durar sólo un segundo, pero si somos capaces de verlos, estoy seguro que cambiaríamos todo por quedarnos con ese solo segundo.

No se trata de hechos, sino de detalles, de la vida y de esas cosas que pasan sin poder ser apreciadas como se deberían:


Sería bueno que esos momentos, justo esos momentos, los vivamos en microsegundos. Si es posible que se detenga el tiempo, que desaparezca todo lo que hay alrededor por ese solo instante y que duren una eternidad.


domingo, 26 de febrero de 2012

5 minutos (más o menos) para respirar

No hay nada como perderse un rato mirando el cielo, y así encontrarse con uno mismo.

Pueden ser 5 minutos, más o menos, pero lo que sí es seguro es que en ese lapso lo primero que te olvidas es de eso, del tiempo.


martes, 21 de febrero de 2012

Lo que guarda un adiós

Si una despedida genera algo de tristeza alégrate porque es una muestra de que algo bueno de ti dejaste y algo bueno de esas personas llevas contigo.


martes, 7 de febrero de 2012

Historias de Las Malvinas (que no se creerían)


Nuevamente el conflicto entre Argentina e Inglaterra por la soberanía de las Islas Malvinas ha tomado importancia y es comprensible, pero trae potencialmente un enfrentamiento que muchos no vivimos, pero que igualmente no queremos que se repita.

Sin embargo, más allá de lo que puedan informar hoy las autoridades y los medios, tengo el recuerdo de algunas historias que leí en algún momento sobre la parte humana de esta guerra que pasó y que dejaría a cualquiera con la piel de gallina.

Son 3 historias, una más sorprendente que otra y la última es simplemente increíble.


Historia #1
El reencuentro de dos antiguos enemigos



Hace 30 años, durante la Guerra de las Malvinas, el teniente argentino Mariano Velasco pilotaba un cazabombardero A-4 Skyhawk. El 25 de mayo, junto a otros dos pilotos, hundió con bombas el destructor británico HMS Coventry, en el que murieron 19 tripulantes y otros 30 fueron heridos. Dos días después, en otra operación contra navíos británicos, su Skyhawk fue alcanzado y destruido por una batería antiaérea del buque de asalto HMS Intrepid que manejaba el inglés Neil Wilkinson, entonces de 22 años. El artillero, el único del bando británico que disparó ese día, vio estallar el avión y concluyó que su piloto no podría haber sobrevivido.

Con el paso de los años no sintió júbilo, sino dolor. Décadas después se enteró que Velasco logró saltar en paracaídas y salvarse pese a sus heridas. Viajó a Malvinas y luego al hogar de Velasco en Córdoba, donde fue recibido como un viejo amigo. El viaje de Wilkinson fue documentado por la BBC, que lo difundió en Gran Bretaña. Según consignó el diario bonaerense La Nación, Wilkinson concluyó que "conocerlo en persona fue el cierre de un ciclo".


Historia #2
El pulóver que un soldado argentino devolvió a las Malvinas 


Miguel Savage fue a la guerra sin saber usar un arma. En sus dos meses de estadía en las islas bajó 20 kilos. Quebrado por el frío, tomó un pulóver de una casa cuyos habitantes no estaban, el cual asegura, logró salvarle la vida. Vivió aferrado a esta historia y a ese abrigo por 24 años hasta que en febrero de 2006 decidió regresarlo a sus dueños.

Era el 8 de junio de 1982 en la que Miguel Savage junto a cuatro compañeros y un suboficial iniciaron una caminata cuya misión era desactivar una posible base de operaciones inglesa. Para ello soportaron fríos extremos, atravesaron campos minados e incluso esquivaron el fuego enemigo.

Miguel Savage, que no sabía cómo manejar un arma tenía como tarea ser traductor por su manejo del inglés. En medio de un miedo terrible llegaron a una casa con el temor de que en cualquier momento los encontraran y acabaran con sus vidas, pero era más la desesperación por el hambre y el frío que tenían. Luego de inspeccionar la casa se dieron cuenta que no se encontraba nadie. "La casa era linda, la sentí acogedora, como la casa de mi abuela. Hasta los olores eran familiares." Se dividieron para inspeccionar la casa y Miguel Savage ingresó en el cuarto matrimonial, al confirmar que el lugar estaba deshabitado se relajó y buscó ansiosamente los cajones y dio con una chopa / pulóver azul. "Era un pulóver inglés lindísimo, con borda azul y cruz. Me lo puse en la nariz y sentí el olor a limpio, a perfume, a naftalina. Y dije: 'Qué lindo, esto es como estar de vuelta a casa'. Me saqué la ropa mojada y me puse ese pulóver... Ese momento fue mágico." Luego comió con desesperación la comida que encontró. Además, tomó algunas fotos de la familia que vivía en aquel lugar. "Dije: 'A este lugar voy a volver algún día y con esta gente voy a hablar'".

Ese momento llegó en febrero de 2006. Con la intención de cerrar ese capítulo de su historia, se encontró con Sharon Mulkenbuhr, hija del matrimonio que habítaba aquella casa. "Cuando iba llegando, el corazón se me salía del pecho. Revivía escenas de aquel día llegando con veinte kilos menos, con el uniforme, con el sargento, con mis compañeros. Se me mezclaba el pasado con el presente."

En la estancia lo recibió Lisa, hermana de Sharon. El pulóver volvió a manos de sus antiguos dueños junto a una nota de puño y letra en la que Miguel expresaba su agradecimiento. Con lágrimas en los ojos, Lisa reconoció el abrigo de su padre, ya fallecido. "Acá, en esta casa, sentí que alguien me protegió. Y venía a decírselos, veinticuatro años después", le dijo a la muchacha sollozando, mientrsa se desprendía del preciado objeto. "Esa casa fue como un salvavidas en el océano para mí. Esa casa y ese pulóver me salvaron la vida"

La nota decía:

"Este pulóver me dio abrigo en un momento de tremenda exposición. La temperatura era de -20 C. Estaba mojado y ya había perdido 17 kilos (pesaba 55 kilos). Lo tomé "prestado" de una estancia en las Malvinas, a cinco horas de caminata desde nuestra posición, cerca de Monte Longdon, habiendo cruzado el río Murrell. Llegamos hasta allí con seis soldados integrantes de un operativo. Yo iba como intérprete. El objetivo era destruir un equipo de radio que transmitía a la flota inglesa. 

Afortunadamente no había nadie y pudimos revisar, aunque muy nerviosos, todo el lugar. El sitio era lindísimo, con vista a ondulaciones y entradas del mar. Pensé en lo pacífico del lugar y en lo absurdo de esta guerra. Lo sentí realmente familiar y fue como revisar la cómoda de mi abuela. 
También lo usé (estando) como prisionero a bordo del Camberra, tomando el té con la plana mayor de oficiales de la Task Force, que junto con todos los medios británicos me 'sometieron' a una verdadera conferencia de prensa, asombrados como dicen en muchos libros de cómo habíamos logrado sobrevivir a semejante rigor climático sin suficiente alimento. 

Pensé devolverlo a sus dueños, en mi primer visita a las islas, pero un amigo me convenció de que no lo hiciera. 'Este pulóver forma más parte de tu historia que la de ellos', me decía. 

En el momento de ponérmelo sentí una enorme paz. Sentí una energía especial, como que alguien de esa casa me decía que volvería con vida, que volvería a casa y que esta guerra que nunca debió ocurrir se estaba terminando".



Historia #3
Historias entrelazadas


El programa "Perros de la Calle" de Radio Metro 95.1 FM de Buenos Aires, presentó la historia de Ezequiel Martel, hijo de un aviador caído en la Guerra de las Islas Malvinas, quien contó acerca de la vida de su padre y su pasión por volar, de la oportunidad que tuvo para dejar la Fuerza Aérea y dedicarse a algo más comercial, pero por cuestiones del destino le surgió la posibilidad de que piloteara un Hércules, el avión que tanto soñaba volar. Poco después surgió la guerra y fue derribado por un piloto inglés. En ese momento Ezequiel tenía 10 meses. Actualmente él es también piloto como su padre, "es la mejor forma de estar cerca, lo tengo metido en la sangre".

Días después, la producción del programa encontró a Nigel Ward, el comandante inglés que derribó el avión del papá de Ezequiel y en un clima de respeto y emoción, los dos hablaron por primera vez.





Fuentes:

Historia 1:
http://www.viajemalvinas.com.ar/1devolviendo.htm

Historia 2:
http://www.elpais.com.uy/suplemento/quepasa/malvinas-divide-y-une/quepasa_619622_120121.html

Historia 3:
http://perros.metro951.com/2011/04/01/recuerdos-de-la-niebla
http://perros.metro951.com/2011/04/27/malvinas-para-siempre

domingo, 22 de enero de 2012

En busca del atardecer perfecto

Un sábado agarré la bicicleta después de muchos años y salí en busca del atardecer perfecto.

A las pocas pedaleadas, no sé si será por la falta de físico o la bicicleta (o ambas), sentí el esfuerzo de las piernas y sabiendo de los varios kilómetros que tenía que recorrer ida y vuelta, la idea de volver a casa estuvo rondando mi cabeza en esa primera parte del camino, pero fue más fuerte el deseo de ver un atardecer en el mar, mi atardecer perfecto, y seguí pedaleando.

El mar y el sol me recibieron así:


Aunque pensé quedarme ahí, seguí pedaleando hasta que llegué aquí:


Más adelante me esperaba un lugar mejor, finalmente llegué allí:


Luego de tanto tiempo pude encontrarme con un atardecer puro, de esos que se esconden no entre edificios o casas, sino de aquel sol que parece que besara lentamente al mar. 


Y pedí un deseo a esa primera estrellita de la noche.

Un atardecer perfecto.


sábado, 24 de diciembre de 2011

No hay mejor regalo que un abrazo

El mejor regalo del mundo no se consigue en tiendas ni se compra con dinero. Potencialmente abunda, pero escasea. Se puede dar a la distancia, quizás no es lo mismo, pero vale igual. Después de todo es Perfecto: Un AbRaZoOo!


Ya es Navidad en varias partes del mundo.
Y seguramente muchos recibirán toda clase de regalos: Grandes, chicos, esperados, inesperados, bonitos, feos, etc. etc. Lo mismo sucede con la cena. Sin embargo, lo más esencial e importante pasa desapercibido: Los abrazos. Existen todo tipo de regalos que pueden gustar o no, servir o no, pero EL abrazo en Navidad será siempre PERFECTO. No hace falta baterías, tallas, colores... simplemente brazos entrelazados que si bien pueden durar sólo unos segundos juntos, será el regalo más grande.

¡Feliz Navidad! Estés donde estés que el mejor regalo que recibas, sea un abrazo. : )

sábado, 17 de diciembre de 2011

Un atardecer, una estrella, una huella

Hoy, despues de mucho, me di un tiempo para mirar el atardecer. No como esos días en los que veo el cielo mientras hago otras cosas, sino dejar todo para sólo ver el cielo. Pero no sólo me dediqué a mirarlo, sino a apreciarlo de verdad.

Mientras los minutos pasaban, noté que a diferencia de ver tele o hacer otras cosas, sentía que mirando el cielo no perdía tiempo, sino que lo ganaba. Un tiempo que no se gastaba o desperdiciaba, sino que lo tomaba de la vida misma para apreciar la vida misma, porque de alguna u otra manera para eso estamos aquí, para valorar cada segundo de nuestra existencia.

Tuve la suerte de que el cielo me regalara hoy una pequeña sorpresa justo en el pedacito de cielo que estaba viendo.










Te regalo la primera estrella de la noche, PioJi. : )

Esta semana me diste muchas alegrías y me llenaste de muchas sonrisas, además de hacerme perder --> O <--, me animaste a seguir apreciando las Pequeñas Grandes Cosas de la Vida, me di cuenta que no estoy tan solo ni locoen este mundo por ver las cosas de esa manera y me dejaste un gran mensaje de tu papá: "En esta vida lo único que debe de importarte es ser feliz".

Te ausentas unas semanas, pero los mensajes que me dejaste desde el Pingüinito Perdido y Encontrado, hasta el Corazón y la Botella, han dejado una buena y hermosa huella en mí.

Lo mínimo que puedo hacer es dedicarte este post, regalarte esa primera estrella y decirte ¡GRACIAS! : )



domingo, 11 de diciembre de 2011

La Felicidad es una Decisión

Las personas felices no experimentan un éxito tras otro y las personas infelices, un fracaso tras otro. Encuestas muestran que ambos pasan por situaciones similares. La diferencia está en que las personas infelices usan su tiempo para pensar en situaciones no alegres o satisfactorias de sus vidas, mientras que las personas felices buscan lo que los alegra y remontar lo que no.

Creo en que la felicidad no se encuentra al final del camino. Se disfruta en el andar. Cada paso que das compromete una decisión, y ya sea mirar atrás, el hoy o más allá, la felicidad por ese instante, se posa en tus manos.


domingo, 20 de noviembre de 2011

Las buenas noticias existen

No sabemos dónde ocurrió, tampoco la fecha y mucho menos el nombre de los niños. Sin embargo, estas imágenes nos confirman que las buenas noticias no necesitan de esos datos, sino simplemente que lo sepa todo el mundo.


¿Por qué no hay un noticiero con cosas buenas? Quizás sea escaso el material, pero por lo menos serán 5 minutos que valgan la pena ver. 

Cada noche veo los noticieros y siento que es masoquismo puro. No hay día en el que dejen de pasar accidentes, robos, asesinatos, escándalos, etc. etc. Si bien es cierto, muestra un retazo de nuestra actual realidad, no suma valor a nuestra existencia, la empobrece y nos convence de lo mal que estamos. Pero como indiqué anteriormente, es sólo un retazo, la realidad puede que sea otra y no la vemos en los medios.

Justamente las buenas noticias, que aparentemente escacean, no tienen nada que ver con cosas extraordinarias, sino simplemente con actos que engrandecen la existencia humana o que simplemente le dan sentido a la vida.



sábado, 19 de noviembre de 2011

Cuando las palabras y los teoremas están de más

Hay cosas que se entienden mejor sin palabras, sin ciencia, sin Marketing.



Las palabras sobran cuando no hay nada mejor que un abrazo para decir ...eso que necesitas decir.



¿En qué otros casos podemos transmitir algún mensaje sin palabras?